mié. Jun 19th, 2024
Represión policial cobra su primera muerte en Lima |  Internacional

Un cuerpo acaba de desplomarse frente a las cámaras de televisión de un canal de cable. Faltan 10 minutos para las ocho de la noche, en la avenida Abancay, en el centro de Lima, y ​​un grupo de manifestantes está en la acera, mirando a la Policía. No están tirando piedras, ni botellas, ni nada. Detrás, un humo tóxico compone el cuadro de una escena de guerra. Entonces, se escucha un ruido y un hombre cae al suelo. La gente grita: “Bala, bala, bala”, mientras un charco de sangre empieza a manchar la acera. En lugar de denunciar el ataque, el director de cámaras de seguridad canal norte Pide cambiar el cuadro, y no vuelve al tema. Entonces la transmisión fue interrumpida.

Las únicas imágenes que están disponibles son las de las personas. Luego se puede ver cómo se llevan en camilla al manifestante gravemente herido e inconsciente, con un vendaje que le cubre toda la frente. Le habían disparado un proyectil en la cabeza y el impacto lo derribó. Las brigadas de voluntarios lo trasladaron al Hospital de Urgencias Grau de EsSalud. Y fue allí donde se instaló un nutrido grupo de manifestantes, que media hora después fue retirado por la policía con bastones. Algunas versiones afirmaron que podría ser Rolando Marcas Arango, de 36 años, quien también recibió un impacto de proyectil en la cabeza y fue intervenido quirúrgicamente. Sin embargo, la familia de Jhon Lapa Laime (31) asegura haberlo reconocido en televisión. Laime, una huancavelicana residente en Chincha, fue operada apenas hoy domingo y permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Loayza. “Ahora solo nos queda esperar a que reaccione. Lo reconocimos por su polo color cereza. Es él. Comprenderá el inmenso dolor que sentimos”, nos dijo su prima Rodi Laime.

Pero no sería lo más trágico de la noche: Víctor Santisteban Yacsavilca, de 55 años, se convirtió en el primero en morir por la represión de las protestas en la capital peruana. Solo existe un video de él donde los rescatistas lo cargan en una sábana y lo suben a un taxi, en las inmediaciones de la Plaza San Martín. También recibió un proyectil en la cabeza, pero fue a tan corta distancia que lo mató. El doctor Antonio Quispe, quien ocupó cargos públicos en el Ministerio de Salud y actualmente coordina las brigadas médicas que están brindando asistencia en las movilizaciones, es contundente: “Hicimos lo que pudimos, pero el paciente tenía un traumatismo craneoencefálico severo con exposición de un masa cerebral En simple, le volaron los sesos”, lamentó en su cuenta de Twitter.La Defensoría del Pueblo confirmó más tarde la muerte.

A altas horas de la noche se dio una situación extraña: cambios en el comunicado sobre la muerte de Santisteban Yacsavilca del Seguro Social de Salundo y del Ministerio del Interior. Primero, EsSalud informó que el occiso presentaba una policontusión y un traumatismo craneoencefálico severo. Una hora después, dijo que tenía un “trastorno de la conciencia, presentando una herida contundente en la región retroauricular derecha (detrás de la oreja) como consecuencia de un golpe”. El Ministerio del Interior hizo la misma rectificación. Sin embargo, los testimonios de los brigadistas que asistieron a Santisteban Yacsavilca contradicen estas declaraciones. Sostienen que era un proyectil. Todo indica que una bomba lacrimógena. Desde la morgue central, Elizabeth Santisteban, su hermana mayor, dijo entre sollozos: “No ha muerto una persona, ha muerto una familia. El cráneo de mi hermano fue destrozado por un objeto duro y contundente, no por una piedra. Niego todos los canales que dicen que fue una piedra, digan la verdad.

La jornada fue la más represiva de la semana. Se han registrado trece civiles heridos. Del lado de la policía, hubo una veintena de heridos. Asimismo, se han reportado ataques contra periodistas, como en días anteriores. Además, los agentes detuvieron a quince manifestantes.

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Mientras el centro de Lima se convertía en un multitudinario desfile de indignación y valentía, en Jesús María, en la Avenida de la Peruanidad, se realizaba el llamado “Concierto por la Paz” de colectivos que se oponen al reclamo ciudadano que exige la renuncia de la presidenta Dina Boluarte. , el adelanto de elecciones y el cambio de Constitución. La convocatoria no fue masiva. El sábado llega a su fin con el primer manifestante que pierde la vida en Lima. No ocurría desde las protestas de noviembre de 2020 durante el breve Gobierno de Manuel Merino, que dimitió un día después de la muerte de dos chicos. Según algunos analistas, lo que tanto temía este gobierno, que ya carga con 58 muertos sobre sus hombros. Hay 47 civiles y un policía por los enfrentamientos, y 10 civiles por el bloqueo de las vías.

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